El violista, violinista y compositor Christian Colberg, comenzó sus estudios musicales a la edad de cuatro años en su país de Puerto Rico. A los dieciséis años continuó sus estudios en el Conservatorio de Música Peabody, en Baltimore, Maryland. Colberg es actualmente la Viola Principal de la Orquesta Sinfónica de Cincinnati. Antes de unirse a la OSC, fue asistente principal de viola en la Sinfónica de Baltimore. Hoy en dia, tambien es la viola principal del Festival de Música de Bellingham y de la Orquesta de Cámara de la Escuela de Música de Aspen en la cual tambien enseña. El Sr. Colberg también ha sido maestro en el Conservatorio de Música Peabody y en el Conservatorio de Música de la Universidad de Cincinnati.

Sus principales maestros incluyen a Pablo Casals, Alexander Schneider, Saul Ovcharov, Charles Libov y Shirley Givens. Ademas de recibir  numerosos premios, incluyendo el de Bellas Artes de la Fundación Alpha Delta Kappa, Colberg también ha sido reconocido por la Cámara de Representantes y el Senado de Puerto Rico por sus logros en el campo de la música clásica.

Como músico de cámara activo, el Sr. Colberg ha colaborado con artistas como Gary Karr, Milton Katims, Augustin Hadelich, Samuel Sanders, Joseph Silverstein, Jaime Laredo, Sharon Robinson y Marvin Hamlisch. Las colaboraciones de música de cámara incluyen Muir, Cypress y Ariel String Quartets y con el Silk Road Festival en China.

El Sr. Colberg interpretó su Concierto para Viola con la Orquesta Sinfónica de Cincinnati en octubre del 2018 (Lea la reseña en Cincinnati Business Courier.) Ha interpretado esta obra con numerosas orquestas, incluidas la Orquesta del Conservatorio de Puerto Rico y Música de Cámara en la ciudad de Nueva York. El segundo movimiento de su concierto, "Aldonza", se utilizó como pieza de competencia para el Concurso Internacional de Viola Primrose 2014. En junio del 2018, "The Rant" – para dos violas, también se estrenó en el Congreso Internacional de Viola en Los Angeles. En septiembre del 2022, lanzará una nueva grabacion titulada, Talking to Myself, en el que compuso e interpretó todas las partes.

 

​PUNTO APARTE

 

Mi abuelo ponía discos todo el día. A través de los ojos de un niño, su biblioteca era como me imaginaba que debía ser la Biblioteca de Alejandría. Libros por todos sitios, pero también montones de discos y todo eso acompañado por el olor al alcohol, aceitunas, cuero y humedad. Sus gustos musicales se extendian por todo el mundo. Cuando tenía cinco años, ya había escuchado a casi el mundo entero. Un día soleado (¿cuándo no hace sol en Puerto Rico?) cuando yo tenía cuatro años, puso un disco que cambió mi vida, "West Meets East" de Yehudi Menuhin y Ravi Shankar. Cuando escuché lo que salía del tocadiscos, dije: "Tengo que tocar ESO". Desde ese momento, supe que era músico y nada más serviría. Honestamente, quise decir que quería tocar la sítara, sin embargo, no estoy seguro si ni había una sola sítara en Puerto Rico en ese momento, así que un violín tenía que ser suficiente. Puse manos a la obra y me dediqué al instrumento.

Cuando tenía cinco años, mi familia estaba visitando al Gobernador de Puerto Rico, Don Luis Muñoz Marín, en su casa de campo. Me pidió que tocara algo para él, pero yo era demasiado tímido en ese momento de mi vida para decir que sí. Después de algunas arduas negociaciones entre el Gobernador y yo, acordamos que tocaria en la esquina de la casa, lejos de la gente, debajo de una palma.

¿Cómo se llega a Carnegie Hall? No dejes que un coco se te caiga en la cabeza